Vuelven las aglomeraciones en el transporte público de Quito.

El miedo de llegar tarde al trabajo hace que muchos vecinos, no midan el peligro y se embarque en una posible ruta del contagio en Quito. Apretados, sin distanciamiento y sin control de la temperatura ahí van, en Calderón los agentes de control intentan poner orden pero a la hora pico, la cercanía sobrepasa los límites permitidos. María de 60 años, utiliza el transporte público, es su único medio para ir y regresar de un trabajo que consiguió en el sector de La Luz, donde limpia y cocina. En el transporte público solo está permitido el 50% de aforo, pero no siempre se cumple. 

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Trabaja tres horas al día, tres días a la semana, regresa a la casa con los $10 que le sirven para ayudar a sus tres hijos sin trabajo y a sus 3 nietos quienes intentan estudiar por un celular. Es la rutina de la familia Guanoluisa, la pandemia les quitó el trabajo, el alimento, el también un transporte seguro pero que por necesidad lo deben utilizar vaya como vaya.

FUENTE: ECUAVISA

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