El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, tildó este sábado 15 de junio de «locura» el proyecto de ley bajo trámite en el Parlamento que pretende penar el aborto a partir de las 22 semanas como un homicidio, incluso en los casos de violación.

El mandatario, que acaba de finalizar su viaje a Italia con motivo de la cumbre del G7, se posicionó personalmente «en contra el aborto«, pero condenó el hecho de «querer castigar a una mujer víctima de violación con una pena mayor que el criminal que comete la violación«, como propone el proyecto.

«Como el aborto es una realidad, debemos tratarlo como una cuestión de salud pública«, afirmó el jefe de Estado brasileño, de 78 años. Lula se mostró convencido de que «lo que ya existe en la ley garantiza una actuación civilizada» en el país sobre este asunto, «tratando al violador con rigor y con respeto a las víctimas«.

Esta es la primera manifestación de Lula desde que el Congreso aprobó debatir con carácter de urgencia el proyecto que plantea, a través de una modificación del Código Civil, penas de cárcel similares a las de un homicidio para aquellas mujeres que interrumpan su embarazo después de las 22 semanas.

La propuesta fue promovida por movimientos evangelistas

La propuesta lleva la firma de varios diputados del Partido Liberal (PL), que lidera el expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022), y responde a las demandas de los movimientos evangélicos más conservadores.

De salir adelante, con el aval de la Cámara de Diputados y el Senado, el aborto en esas condiciones, incluidos aquellos producto de una violación, sería castigado como un «homicidio simple«, tipificado en Brasil con penas que varían entre 6 y 20 años de prisión.

De esta forma, las mujeres víctimas de violación que aborten con casi 6 meses de gestación tendrían penas mayores que sus agresores, cuyo castigo oscila entre 6 y 12 años de cárcel.

La iniciativa ha generado una ola de rechazo en los colectivos feministas, que este sábado pretenden volver a la calle para protestar contra la misma.

En Brasil, el aborto solo es permitido en los casos de violación, malformación cerebral del feto (anencefalia) y si el embarazo pone en riesgo la vida de la madre.

En esos tres casos no hay un plazo máximo para la realización del procedimiento. Fuera de esos tres escenarios está penado con entre uno y diez años de cárcel, dependiendo si se realiza con o sin el consentimiento de la gestante.

FUENTE: ECUAVISA

Por fausto

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