Las autoridades meteorológicas de China han emitido múltiples alertas esta semana debido a las severas condiciones climáticas que azotan varias regiones del país. Con una alerta naranja activada para áreas en el centro-sur del río Yangtsé y en diferentes provincias del país, se anticipan precipitaciones que podrían alcanzar hasta los 270 milímetros en un período de dos días.

Estas intensas lluvias han provocado preocupaciones significativas por la posibilidad de inundaciones repentinasdeslizamientos de tierra y flujos de lodo.

En la provincia de Fujian, más de 36 000 personas han tenido que ser evacuadas debido a las inundaciones recientes, que han afectado gravemente a casi 180 000 residentes. Las pérdidas económicas directas se estiman en 1,611 millones de yuanes (222 millones de dólares).

Además de las lluvias, China también enfrenta un episodio de calor extremo con temperaturas que podrían superar los 40 grados Celsius en varias provincias del norte y noreste, incluyendo Mongolia Interior.

Esta situación se produce después de una ola de calor que llevó a la emisión de alertas rojas en algunas áreas, donde las temperaturas alcanzaron los 45 grados Celsius.

La situación meteorológica adversa ha llevado al Centro Meteorológico Nacional a emitir una alerta azul por vientos fuertes en zonas costeras del este de China y en regiones del interior.

Se esperan vientos que podrían alcanzar ráfagas de hasta 117 km/h, lo que representa un riesgo para la navegación marítima y requiere medidas preventivas para evitar incendios forestales y garantizar la seguridad en infraestructuras críticas como aeropuertos, ferrocarriles y carreteras.

Estos eventos extremos forman parte de un patrón climático más amplio que afecta a China durante los meses de verano. Con la influencia de fenómenos como El Niño, se anticipa que el país experimentará tanto inundaciones como sequías entre junio y agosto de este año.

Esta situación no es nueva para China, que ha enfrentado eventos climáticos extremos en años anteriores, como las graves inundaciones en la provincia de Henan en julio de 2021, que dejaron casi 400 muertos.

Ante estos desafíos climáticos recurrentes, el gobierno chino continúa fortaleciendo sus sistemas de alerta y respuesta para mitigar los impactos en la población y la economía. El sistema de alerta meteorológica de cuatro colores, que va desde el rojo hasta el azul, es una herramienta para gestionar estos eventos y proteger a las comunidades vulnerables en todo el país.

FUENTE: ECUAVISA

Por fausto

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