Ya con pasaporte biométrico, ¿cuándo se exonerará la visa Schengen a los ecuatorianos?.

Ecuador debe ir a la par de la modernización mundial que exige a las naciones alinearse a sistemas informáticos globales. Nosotros no podemos quedarnos rezagados. Además, los procesos electrónicos nos ahorran tiempo y dinero”. Con esas palabras, el presidente Lenín Moreno fue el primer ciudadano ecuatoriano en obtener el pasaporte biométrico, a mediados de septiembre. Fue una ceremonia en el Registro Civil y ante las cámaras de televisión, para mostrar cómo funciona la nueva tecnología implementada, que tuvo un costo de 27 millones de dólares.

Pero llegamos un poco tarde a la modernización. Éramos, junto a Bolivia, los únicos países de la región que no contaban con esta tecnología. Y lo más importante: el pasaporte cumple con los estándares internacionales y recomendaciones técnicas de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que lo convierte en uno de los requisitos complementarios para que los ecuatorianos podamos viajar por los países de la Unión Europea (UE) sin necesidad de la visa Schengen. Nuestros vecinos, Perú y Colombia, lograron este trámite hace más de cuatro años.

Hace más de año y medio el gobierno anunciaba que en noviembre de 2019 obtendríamos la exoneración de la visa Schengen porque las conversaciones con los países europeos estaban avanzadas y nos faltaba solo el pasaporte. Pero no ocurrió así. Ahora cumplimos el requisito, pero los trámites están paralizados y no hay una fecha previsible de cuándo se pueda revisar nuestra solicitud. Así lo explica Inga Krastina, jefa de Política y Prensa de la Delegación de la UE en Ecuador.

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“En este momento, los países miembros de la UE están revisando su política migratoria, por una serie de eventos como la migración de los países de África que se ha dado en los últimos años, así que, mientras no se resuelva eso, no se puede revisar la candidatura de ningún país que este requiriendo la exoneración”, indica Krastina a Vistazo. Podrían pasar meses o años. Dice que, de todos modos, la emisión de los pasaportes biométricos, no acredita automáticamente la eliminación del visado, pues el proceso requiere de otros requisitos.

La negociación precisa de un informe técnico de la comisión de la UE, que analiza varios aspectos del país peticionario: Los flujos migratorios, los intercambios comerciales, el fomento del turismo, el respeto a los derechos humanos, entre otros. Ecuador, en este momento es un buen candidato, pues las relaciones han mejorado con el viejo continente, tras el Acuerdo Comercial Multipares de 2017, pero llegó en un momento inoportuno. Quizá por eso el canciller, Luis Gallegos, en la ceremonia de emisión del primer pasaporte biométrico, dijo que se retomarán los contactos con la UE, pero prefirió no anticipar una fecha.

Los nuevos pasarportes también se imprimirán en los consulados de Madrid y Nueva York.

La nueva tecnología
El nuevo documento es el mismo pasaporte tipo libretín que se emite en Ecuador desde hace 17 años, pero ahora cuenta con un chip que contiene la información biométrica del usuario, como la foto, firma, huellas dactilares; y los datos biográficos: nombre, fecha de nacimiento, país de origen. Esto impide la falsificación y suplantación de identidad, ya que la información es electrónica, y facilita y agiliza la revisión en los puestos fronterizos de todo el mundo.

En la demostración que hizo el Registro Civil con el presidente Moreno, la nueva impresora graba, imprime, verifica y lamina los pasaportes biométricos instantáneamente. Así que diariamente se podrían imprimir cientos. Son tres máquinas que ya se instalaron en Quito para este fin. Para noviembre, se adecuarán en Guayaquil y Cuenca, explica Christian Chacha, coordinador general de Servicios del Registro Civil.

Quienes requieran el trámite desde el resto del país podrán dirigirse a la entidad más cercana, pero el documento se imprimirá en Quito, Guayaquil o Cuenca. La misma dinámica aplicará para los ciudadanos en el extranjero: el trámite será en los consulados de los distintos países, pero los pasaportes se imprimirán solo en las oficinas de la Cancillería de Quito, y en las oficinas diplomáticas de New York y Madrid.

Además, explica Chacha, es un proyecto integral de modernización, pues la cédula de identidad también tendrá un nuevo formato desde diciembre, con tecnología láser para tener un documento de identidad digital más seguro y durable.

En los pliegos del contrato que firmó el Registro Civil con el consorcio internacional EDOC, se incluye la implementación de una arquitectura informática para la emisión de pasaportes y cédulas; la provisión de licencias de software; un “sistema de infraestructura biométrica automatizado”. Además, incluye la provisión de suscripciones para 16 millones de huellas dacto-dactilares y 16 millones de rostros, entre otros componentes tecnológicos. El contrato estipulaba empezar la emisión en abril, pero aparentemente hubo retrasos por la emergencia sanitaria.

El presidente Lenín Moreno inauguró el nuevo sistema.

Así se firmó el contrato
La primera emisión se esperaba en noviembre del año pasado. Hubo demoras. En mayo de 2019, el Registro Civil inició un proceso de licitación internacional, con un presupuesto de 33 millones dólares, y después de un largo proceso se resolvió adjudicar a finales de julio al consorcio francés INCS-Idemia. Redactar el contrato tomó más de un mes y, para firmarlo, el exdirector del Registro Civil Vicente Andrés Taiano, viajó a Francia entre el 10 y 11 de septiembre, por tratarse de un convenio internacional, según consta en los informes del viaje.

Sin embargo, ya en París y cuando todo estaba listo, la delegación ecuatoriana no asistió a la firma, pues alegó que existía una confusión de “la figura societaria”: la legislación francesa no tiene la figura de “consorcio”, sino de asociación, lo que generó la confusión. INCS-Idemia pidió un plazo de 20 días para apegarse a los requerimientos y firmar el contrato, pero inmediatamente el Registro Civil decidió adjudicar al oferente que quedó en segundo lugar en el concurso y que fijó un precio de 26,9 millones de dólares, dos millones más alta que la propuesta francesa.

Se trata del consorcio EDOC, conformado por la empresa Veridos, de México, que fue la proveedora del sistema de pasaportes mecánicos en ese país, y Sertracen, de El Salvador, que emite las licencias salvadoreñas. Ninguna de las dos empresas tenía experiencia en pasaportes biométricos. Christian Chacha, que ofreció entrevista a Vistazo, al ser consultado sobre el tema dijo que eso habría que preguntar a quienes firmaron el contrato. De todos modos, dice, no hubo problema; y prueba de ello es que los pasaportes se están emitiendo tal como estipula el contrato.

Vicente Taiano, quien firmó el contrato y fue el anfitrión de la ceremonia en la que se emitió el primer pasaporte biométrico, dejó la institución dos días después y pasó a dirigir el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES). Se enfocó en las bondades del nuevo documento.

Aunque con retraso, el pasaporte biométrico ya está en el país, y todavía habrá que esperar la implementación de las máquinas impresoras en las otras ciudades y de la nueva cédula, pues el contrato estará vigente durante todo este tiempo. Pero más larga será la espera para reformular las negociaciones con la UE, una vez que ya cumplimos uno de los requisitos operativos fundamentales.

FUENTE: VISTAZO

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