‘El Juego del Calamar’ saca a la luz problemas económicos y sociales: ¿cuántas personas participarían?

Una serie surcoreana de nombre tan impreciso como «The Squid Game» («El Juego del Calamar«) es ahora mismo la ficción más vista en 90 países y va camino de convertirse en el mayor éxito de Netflix.

En EE.UU. tardó solo cuatro días en llegar a lo más alto, derribando el mito extendido entre los estudios de Hollywood de que el público estadounidense es incapaz de seguir formatos rodados en otro idioma que no sea el inglés.

Se trata de un éxito que hace unos años parecía impensable para un formato rodado íntegramente en coreano, sin estrellas internacionales y que narra un imaginativo concurso en el que 456 personas agobiadas por las deudas compiten a vida o muerte por una jugosa cantidad de dinero.

UN NUEVO FENÓMENO «MADE IN COREA» QUE VUELVE A HABLAR DE LAS DESIGUALDADES

A pesar de lo repentino que pueda resultar este fenómeno, «The Squid Game» es una medalla más en la excelente estrategia de exportación cultural que Corea del Sur ha desarrollado en la última década.

Desde el baile del “Gangnam Style” hasta la fiebre por BTS y la histórica victoria de «Parasite» en los Óscar, el cine y la música surcoreanas han logrado penetrar en el consumo de masas de occidente, que hasta ahora solo prestaba atención a los países asiáticos con videojuegos y ficciones animadas japonesas.

Y aunque muchos comparan «The Squid Game» con productos anglosajones como «The Hunger Games» o «Black Mirror», lo cierto es que la serie del calamar (aunque de calamar no tiene nada) refleja la constante preocupación de Corea del Sur con la desigualdad y el endeudamiento.

«Las historias y los problemas de los personajes son extremadamente personalizados, pero también reflejan los problemas y las realidades de la sociedad coreana», detalló su creador Hwang Dong-hyuk.

La serie arranca con Seong Gi-hun, un hombre endeudado que contacta al organizador de una competición que podría suponer la solución a todos sus problemas. Allí, encontrará a 455 personas de diferente clase social que comparte los mismos números rojos y que lucharán de forma extrema por arreglarlos.

La economía surcoreana creció rápidamente en la segunda mitad del siglo XX y convirtió al país en una potencia mundial, pero las crisis económicas que ha encadenado desde los años 1990 fracturaron a una sociedad que, sin embargo, valora profundamente el estatus éxito material, como detallan estos trabajos de ficción.

En las últimas décadas Corea del Sur ha vivido el colapso de instituciones tradicionales y una atomización social, opina Yun Suk-jin, crítico de teatro y profesor de literatura moderna en la Universidad Nacional de Chungnam.

También opina que ganar dinero rápido se ha convertido en una obsesión de muchos surcoreanos, para quienes es difícil hallar un trabajo digno.

«Me pregunto cuántas personas participarían en ‘el juego del calamar’ si se llevara a cabo en la vida real», señaló.

Parece que Corea del Sur ha encontrado en la erosión de la clase media una preocupación compartida con el resto del mundo.

FUENTE: VISTAZO

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